En el destino estaba escrito tu nombre

Amor mío,

Llegaste a mi vida cuando más lo necesitaba, en un momento en donde las decepciones de los últimos tiempos de mi vida, habían construido una especie de coraza en mi persona, que tu supiste con paciencia y amor, romper sin que nadie resulte lastimado. Reconozco que me había transformado en alguien muy difícil de tratar y de poder relacionarme más que nada de forma sentimental.

Pero en el destino estaba escrito tu nombre, y ahí estabas tú, con tu falda azul y tu camisa blanca que es el día de hoy que recuerdo junto a tu coleta y a las 12 pecas de tu cara que llegué a contar el primer día que nos vimos, mientras tú me hablabas y yo sin saber dónde estaba, te escuchaba de una forma muy especial.

La verdad que jamás hubiese creído en el destino ni imaginado lo que estoy viviendo en estos momentos. Siento como que encontré a mí ser ideal en el mundo, mi lugar, donde me quedaría a vivir hasta el último segundo de mi vida. Quiero compartir todo contigo, porque estar a tu lado es maravilloso y muy difícil de expresar en palabras.

Eres lo que más amo en este mundo, una persona maravillosa que quiero que sea todo los días un poquito más feliz a mi lado. Sé que obviamente vamos a tener que afrontar problemas de todo tipo, pero si de algo estoy seguro, es que nada podrá destruir nuestro amor.

Prometo hacer todo lo que pueda, y más también para que cada día, nuestro amor sea más y más fuerte, ya que lo único que quiero es una vida, junto y por ti.

Te amo más que profundamente y agradezco al destino nuestro “especial” encuentro.

Tu amor

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