Mi soledad y yo sigue igual

Amor donde te encuentres,

Comienzo así esta carta de despedida destinada a la persona que lo ha sido y lo es todo para mí y que principalmente por los errores que he cometido ya no estamos juntos y esto impide poder compartir el camino que habíamos, tantas veces, intentado construir.

Puedo decir que todo sigue como siempre y que el tiempo no pasa, o si lo hace, es de forma tan pero tan lenta que parece como si mi vida se hubiese congelado desde que ya no estás junto a mí. Mi soledad y yo es una parte de mí, imposible ya de separar. No quiero ni busco conocer a ninguna otra persona, porque mi vida eres tú.

Todas las noches sueño contigo, con un nuevo encuentro, solo tú y yo, como si no hubiese nada ni nadie más en este mundo. Puede que sea algo poco probable de que suceda, pero yo nunca he perdido ni quiero perder esa sensación de que volvamos a estar juntos otra vez.

Prometo volver a amarte como nadie te amó ni te amará porque si hay algo que creo es, que no existe persona en este mundo que pueda quererte como yo lo he hecho y como sigo haciéndolo durante todos los minutos de mi vida.

Mi soledad y yo no entendemos porque no hemos sido capaces de reaccionar a tiempo, de no dejarte ir a recorrer un nuevo camino. Pero lo que sí tengo claro es que no habrá día en mi vida que no intente volver a encontrarte. Nada tiene ningún sentido sin tu presencia en mi cama todas las noches.

Nada se puede comparar a ti, ni quiero ni busco que eso suceda. Mi vida eres tú y solamente tú. Es por eso que quiero decirte que sigo amándote como el primer día que nos vimos por esas casualidades que nos plantea la vida y de la que mi corazón alerta, me indicó que eras aquella persona que no todo el mundo puede encontrar.

Ya sabes todo lo que te AMO. Es por esto que mi soledad y yo, te recuerdan, extrañan y quieren tenerte aquí y ahora.

Hasta el próximo encuentro

El amor de tu vida

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