Un océano nos separa el uno del otro

Amor mío,

Me encantaría que estés ahora mismo junto a mí, poder sentir tu aroma tan personal y esos eternos abrazos que tanto me gusta. Sé que eso no es posible porque “solamente” un océano nos separa el uno del otro. Espero de una forma ansiosa que llegue ese día que tengo marcado en el almanaque en la cocina, con un círculo grande y un sol con una sonrisa, como si fuese tu cara.

Ese será el día que nuestros cuerpos se vuelvan a reconocer y a quitarse la distancia de encima, para volver a estar juntos otra vez. Me apetecía escribir una carta de amor como nuestros primeros contactos antes de quedar personalmente aquella inolvidable noche de verano, que cambió mi vida, porque nunca tuve tanta seguridad de que me encontraba ante el amor de mi vida, ese que tanto había soñado, y que más de una tarde había pensado que eran solo fantasías mías y que no existía.

Pero ahí estabas tú para demostrar mi error, porque si hay algo que me ha quedado claro es que, cuando uno menos lo espera, las cosas suceden, incluido el amor que nunca había encontrado. Sé que estos momentos son difíciles para los dos y no me arrepiento que te encuentres lejos por motivos de tu trabajo, pero sí debo de reconocer que te echo de menos y mucho.

Un océano nos separa pero eso no es nada porque el puente de nuestro amor nos une todos los días, y esto es así para mí cada una de las mañanas en las que inicio mi día. Ya queda muy poco para que llegue el instante más esperado por mí de los últimos años. La próxima vez, prometo no separarme de ti, porque no quiero que nada nos separe, océanos incluidos.

Te amo profundamente como nunca he amado y ya casi como que estoy sintiendo tus brazos que me se cruzan con los míos y todo termina con un gran beso, que solo nosotros conocemos…

Te amo, tu amor verdadero

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